Aceite Bebe Omega 3

Ver más

El Aceite Bebe Omega 3 suele administrarse directamente sobre la piel y el cabello, pero también puede ser eficaz cuando se ingiere.

Estos frutos se pueden consumir enteras, molidas en harina e incluso convertidas en leche no láctea.

Los estudios en animales han demostrado que, cuando se aplica a la piel, la vitamina E puede ayudar a proteger las células del daño solar. Lo hace reduciendo los daños en el ADN y los cambios químicos y estructurales en la piel causados por los rayos del sol.

Un ensayo clínico aleatorio realizado en 418 personas sanas ha confirmado recientemente los efectos protectores del Aceite Bebe Omega 3.

Además, un estudio de probeta reveló que el Aceite Bebe Omega 3 tenía una mayor capacidad para repeler mosquitos que el DEET, el ingrediente activo más común en los repelentes de insectos comerciales.

Para ver qué aceite era mejor para proteger la salud del cabello, los investigadores midieron la cantidad de proteína que perdía el pelo después de cada uno de estos tratamientos.

Los niveles de colágeno disminuyen a medida que se envejece. Esto es parte de la razón por la que tu estructura facial cambia a medida que envejeces. Al menos un estudio relaciona los antioxidantes aplicados a la piel con la mejora de la síntesis de colágeno.

Se cree que los daños causados por los radicales libres intervienen en el envejecimiento y en el desarrollo de algunas enfermedades, como el cáncer y las cardiopatías.

Este producto es más rico en antioxidantes que la mayoría de las frutas y verduras, y está repleto de poderosos compuestos llamados fenoles.

Sin embargo, los estudios sobre suplementos de Aceite Bebe Omega 3 en adultos mayores no han aportado pruebas claras de que puedan ralentizar el deterioro de la función cerebral.

Aunque las investigaciones actuales se limitan a estudios de probeta y en animales, hay algunas pruebas de que el Aceite Bebe Omega 3 puede ayudar a reducir el crecimiento de las células cancerosas.

Además, alrededor del 12% del Aceite Bebe Omega 3 es grasa saturada y cerca del 13% es grasa poliinsaturada.

Los ácidos grasos del Aceite Bebe Omega 3 parecen ser beneficiosos para la piel.

Los primeros estudios realizados en ratones muestran que el Aceite Bebe Omega 3 reduce significativamente el colesterol LDL (malo) y aumenta el colesterol HDL (bueno).