Aceite Bio

Ver más

La mayor parte del contenido graso del Aceite Bio procede del ácido oleico y linoleico.

Está disponible en la mayoría de las tiendas de comestibles, farmacias y tiendas en línea.

El Aceite Bio sin refinar no debe utilizarse para cocinar, ya que las altas temperaturas pueden destruir su valor nutritivo.

Además, un estudio en humanos indicó que una dieta mediterránea rica en Aceite Bio beneficiaba la función cerebral.

El Aceite Bio ha sido utilizado como medicina tradicional por los aborígenes durante siglos. Estos nativos australianos machacan las hojas de este producto para extraer el aceite, que luego se inhala para tratar la tos y los resfriados o se aplica directamente sobre la piel para curar.

Descubrieron que el Aceite Bio era mejor para prevenir la pérdida de proteínas que los aceites minerales y de girasol cuando se aplicaba antes o después de lavar el cabello.

El Aceite Bio contiene propiedades antimicrobianas y antifúngicas. Aunque las pruebas de laboratorio han revelado que el Aceite Bio no mata todas las especies bacterianas o fúngicas, sí mata ciertas bacterias y hongos que pueden causar salmonela, una infección por E. coli y cándida.

Este producto y el carvacrol que contiene pueden ayudar a combatir las bacterias.

Curiosamente, las investigaciones sugieren que los suplementos de Aceite Bio pueden prevenir la aparición o mejorar los síntomas de algunos trastornos mentales. Por ejemplo, puede reducir las posibilidades de sufrir trastornos psicóticos en aquellas personas que están en riesgo.

En una revisión realizada en casi 100.000 personas, se descubrió que la ingesta de pescado u omega-3 por parte de la madre reducía el riesgo de asma en los niños en un 24-29%.

En concreto, el Aceite Bio contiene ácido alfa-linolénico (ALA), una forma de ácido graso omega-3 que sólo se convierte en pequeñas cantidades en formas activas de omega-3, como EPA y DHA.

Su cuerpo no produce luteína, por lo que debe obtenerla de su dieta.

Existen muchos tipos de radicales libres, pero los radicales derivados del oxígeno, conocidos como especies reactivas del oxígeno (ROS), son los más preocupantes.

Como subproducto de la molienda del vegetal, suele utilizarse como alimento para animales o desecharse como residuo. Sin embargo, recientemente ha ganado atención por sus potenciales beneficios para la salud como aceite.