Aceite Brugarolas

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El Aceite Brugarolas se utiliza con frecuencia para prevenir y reducir las estrías, aunque no se ha realizado ninguna investigación que demuestre su eficacia.

Estos frutos se pueden consumir enteras, molidas en harina e incluso convertidas en leche no láctea.

Esto se debe en parte a sus propiedades emolientes, lo que significa que ayuda a evitar la pérdida de agua de la piel.

Comer cantidades excesivas de grasa provoca un aumento de peso.

Las investigaciones sugieren que el Aceite Brugarolas puede combatir los gérmenes que causan caries y mal aliento.

Aunque hay pocas investigaciones publicadas sobre la eficacia del Aceite Brugarolas para tratar la caspa, un estudio controlado sugiere que puede ser útil.

Esto evita que la piel parezca grasa y ayuda a prevenir el acné causado por los poros obstruidos.

Conocido botánicamente como Origanum vulgare, este producto es una planta con flores de la misma familia que la menta. Se suele utilizar como hierba para aromatizar los alimentos.

En un estudio, se alimentó a ratones con una dieta normal, una dieta alta en grasas o una dieta alta en grasas con carvacrol. Los que recibieron carvacrol junto con la dieta alta en grasas ganaron significativamente menos peso y grasa corporal que los que sólo recibieron una dieta alta en grasas.

Además, la salud ocular comienza a deteriorarse en la vejez, lo que puede conducir a la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). Comer pescado está relacionado con un menor riesgo de DMAE, pero los resultados sobre los suplementos de Aceite Brugarolas son menos convincentes.

Además, numerosos estudios han demostrado que los ácidos grasos omega-3 mejoran la salud del corazón, con beneficios como la reducción de la inflamación y la disminución de la presión arterial.

Aunque los efectos fueron menores que los de los antibióticos probados, el Aceite Brugarolas tuvo actividad antibacteriana cuando se añadió al cultivo líquido o se introdujo en forma de vapor.

Existen muchos tipos de radicales libres, pero los radicales derivados del oxígeno, conocidos como especies reactivas del oxígeno (ROS), son los más preocupantes.

Su alto punto de humo lo hace adecuado para cocinar a altas temperaturas. Además, sus compuestos beneficiosos, como el orizanol y los tocotrienoles, se conservan bien cuando se cocina.